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Plazas Plaza de la Catedral, La Habana. Cuba

  • Estrellas basadas en 11 opiniones
  • San Ignacio y Empedrado, Old Havana
  • Destino: La Habana
  • Abierto: Daily
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Saliendo del Castillo de la Fuerza Real y encaminandose por la calle Mercedes, se llega a la plaza de la Catedral, en la que confluyen las calles Empedrado y San Ignacio. A finales del siglo XVI, este lugar, que se encontraba a un nivel inferior, era un espacio cenagoso, por lo que era denominado La Cienaga. Hasta ella llegaba, en el lugar conocido como El Chorro, la Zanja Real, que se empezo a construir en torno a 1560 aprovechando el resurgimiento de la ciudad tras el incendio y saqueo protagonizado en 1555 por los piratas franceses.

La Zanja Real era un canal abierto que surtia de agua a la ciudad, mas tarde amurallada, y que tenia una noria que se encontraba en las inmediaciones del actual Parque de la Fraternidad. En 1587 el Cabildo de La Habana construyo en La Cienaga un aljibe que , un siglo mas tarde, sirvio para abastecer de agua a la primera casa de Baños de la ciudad, situada en un angulo de la plaza. En la actualidad, alberga una galeria de artesania.

Parece ser que con estas obras se deseco La Cienaga, dejando al descubierto un espacio que comenzo a ser considerado de dominio publico. Algunos vecinos trataron de apropiarse de los terrenos, por lo que el rey tuvo que dictar una real cedula declarando el espacio de comun uso con la prohibición de que “se vendiera o se enajenase”. Asi, la plaza realmente constituida comenzo a ser edificada y, a finales del siglo XVII, el obispo Diego Evelino Compostela inicio la construcción de una ermita dedicada a San Ignacio –de la que tomo su nombre la actual calle-, a partir de la cual en 1724 se construyeron la iglesia y el Real Colegio

Mapa de Plaza de la Catedral

Plaza de la Catedral se encuentra ubicada en La Habana

La capital cubana es, sin dudas, el destino turístico por excelencia de la mayor de las Antillas. Y dentro de ésta su centro histórico "declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1982" resulta un punto de obligada referencia para cuanto visitante llega a esta urbe, durante siglos considerada la llave del Golfo de México.

Al lejano noviembre de 1519 se remonta la fundación, en su emplazamiento definitivo junto al canal de entrada de una bien protegida bahía, de la villa de San Cristóbal de La Habana, convertida con el tiempo en punto de encuentro de las flotas españolas que trasladaban a la metrópolis las riquezas extraídas de sus dominios en el llamado Nuevo Mundo, y eje fundamental en el comercio y las comunicaciones entre éste y el Viejo Continente.

Semejantes ventajas, derivadas esencialmente de su estratégica posición geográfica, incidieron también de manera directa sobre el ulterior desarrollo de la próspera villa, que comenzó a crecer al amparo de un sistema defensivo sin par en la América hispana y rodeada por una muralla cuya construcción (iniciada en la segunda mitad del siglo XVII y concluida más de 100 años después) se consideró desde su inicio ineficaz y costosa.

El Templete, un pequeño edificio neoclásico inaugurado en 1828, es el sitio donde cada 16 de noviembre los habaneros festejan la celebración de la primera misa y el primer cabildo de San Cristóbal de La Habana, y el punto a partir del cual se inician –por lo general– los recorridos turísticos por el núcleo original de la capital cubana.

A escasos pasos de allí se encuentran la Plaza de Armas, en torno a la cual se levantan el imponente Castillo de la Real Fuerza (1577) –donde hoy se exhibe la colección de cerámica artística más importante de la Isla y sobre cuya torre se erige La Giraldilla, una artística veleta símbolo de la ciudad– y los Palacios de los Capitanes Generales (Museo de la Ciudad) y del Segundo Cabo.

Otras tres plazas y sus edificaciones colindantes despiertan invariablemente el interés de sus visitantes: la Plaza de la Catedral, rodeada por opulentas mansiones; la recién restaurada Plaza Vieja, donde sobresale la casa de los Condes de San Juan de Jaruco; y la Plaza de San Franciso de Asís, aledaña a la iglesia y el convento de igual nombre, en uno de cuyos claustros se encuentra el Museo de Arte Sacro.

Mas caminar por las calles de la Habana Vieja, muchas de éstas aún adoquinadas, representa también la posibilidad de acercarse a más de una docena de museos y estudios-galerías de afamados artistas plásticos cubanos y latinoamericanos; visitar las casas de Benito Juárez, de Asia, Africa, Puerto Rico, de los Árabes (allí se encuentra la única sala para las plegarias musulmanas existente en Cuba) y de Simón Bolívar.

Resulta asimismo interesante visitar la maqueta de esta municipalidad; transitar por la Alameda de Paula, un hermoso paseo construido en la segunda mitad del siglo XVIII; o cruzar la bahía para llegar hasta los ultramarinos poblados de Casablanca, donde se erige el Cristo de La Habana, y Regla, donde se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de la Virgen de Regla, protectora de marinos y pescadores y patrona de la Bahía de La Habana.

El parque histórico-militar Morro-Cabaña lo conforman dos reductos de la magnitud del Castillo de los Tres Reyes del Morro (1630) y la fortaleza de San Carlos de la Cabaña (1774), catalogada en su momento como la obra cumbre del sistema defensivo abaluartado. Precisamente desde esta última fortificación se dispara cada noche, a las nueve en punto, un cañonazo de salva que en llamativa ceremonia rememora los tiempos cuando sendos fogonazos (en horas de la madrugada y al anochecer) constituían la señal convenida para abrir o cerrar las murallas de la ciudad y para colocar o retirar la enorme cadena flotante de madera y bronce que daba acceso al puerto de la villa.

Descubrir la llamada Habana extramuros, sin embargo, resulta tan apasionante como desandar las estrechas calles de la vieja ciudad. La Habana fue creciendo bajo el influjo de las más disímiles corrientes constructivas del orbe y en sus terrenos encontraron espacio el renacentismo, el mudéjar, el barroco y el barroco cubano, el neoclasicismo, el eclecticismo, el art nouveau, el art decó y el pragmatismo.

Así, al otro lado de la inútil muralla aparecieron sitios emblemáticos como el Paseo del Prado, el Gran Teatro de La Habana y el Capitolio, uno de los más espléndidos edificios de la capital y en cuyo interior se encuentra la Estatua de la República, la tercera más alta del mundo bajo techo y a cuyos pies se encontraba el diamante que marcaba el kilómetro cero de la Carretera Central.

Nacieron también el afamado malecón habanero, de unos 12 kilómetros de longitud y considerada la imagen más característica de la ciudad, que enlaza al centro tradicional con la populosa barriada de El Vedado, desde cuyo corazón, La Rampa –zona de magnífica urbanización y arquitectura– puede accederse fácilmente a otros sitios de interés turístico como la bicentenaria Universidad de La Habana, la Plaza de la Revolución y el Memorial José Martí (el más alto mirador de la ciudad, con 138,5 metros de altura sobre el nivel del mar), o la Necrópolis de Colón considerado entre los más importantes del planeta por sus múltiples valores artísticos.

Hacia ambos lados del centro de la urbe existen asimismo puntos de notable interés. En dirección oeste, la Quinta Avenida conduce a la barriada residencial de Miramar, que actúa como órbita del mundo empresarial y de negocios y donde es posible visitar una impresionante Maqueta de la Ciudad. El Palacio de Convenciones, el recinto ferial Pabexpo y el exclusivo Club Habana anteceden a la comunidad turística Marina Hemingway, un lugar apropiado para bucear, practicar la pesca de altura, participar en un seafari a las barreras coralinas, o navegar en un confortable yate acondicionado para la vida a bordo.

Hacia el este de la ciudad y después de atravesar el Túnel de la Bahía, se llega al poblado de pescadores de Cojímar –de peculiar belleza y colorido– que invita a rememorar la prolongada estancia en Cuba del Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway, quien encontró precisamente allí muchos de los escenarios y personajes de sus obras.

Más de 15 kilómetros de franja costera, arenas finas y aguas azules y transparentes se extienden entre Bacuranao y Guanabo conformando un circuito náutico que los habaneros identifican sencillamente como las playas del este, y en el cual suelen destacar por sus atributos naturales a Santa María del Mar.

También rumbo al este de la capital, a sólo 15 kilómetros del centro, un pequeño pueblo fundado en 1733 a partir de la existencia de aguas minero-medicinales invita a conocer sus valores históricos, arquitectónicos, culturales y naturales: Santa María del Rosario.

Como toda gran ciudad, La Habana es el corazón de la intensa vida política, científica y cultural de la nación. Decenas de museos, salas de teatro y de conciertos, galerías de arte e instituciones culturales tienen su asiento en la ciudad y algunas como el Ballet Nacional de Cuba, la Casa de las Américas, la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, o el Conjunto Folklórico Nacional gozan de enorme prestigio internacional.

Y, por supuesto, es también una urbe donde el buen comer y la diversión tienen un importante espacio en sitios tan conocidos como La Bodeguita del Medio, el Floridita, o el cabaret Tropicana, o en otros menos mencionados, pero que tienen ya un espacio reservado en la preferencia de los millares de turistas que cada año recorren la capital cubana. 

Opiniones
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Opinion sobre Plazas: Plaza de la Catedral
Excelente Ge

La Plaza de la Catedral
Esta plaza se encuentra rodeada de viejos palacios, una de las plazas más bonitas e impresionantes de la cuidad en su conjunto es uno de los testimonios mejor conservados de la arquitectura barroca colonial de los españoles en el continente americano. Al iniciarse la colonización de la Habana, se encontraba aquí un pantano, los antiguos documentos mencionan una Plaza de la Ciénaga. En 1587 el gobernador Gabriel de Luján mandó a construir una cisterna, se encontraba en aquel terreno en el cual posteriormente se construiría la Casa de Baños (hoy en día Galería de la Plaza) que servia para aprovisionar de agua potable a los barcos que hacían escala en el puerto. Pocos años después termina en la ciénaga el primer acueducto artificial: La Zanja Real, que desde entonces tenia que proveer de agua al poblado y a las tripulaciones de los navíos. Comenzada por Francisco de Calona, (1556) y termina en 1592 bajo el mando de D. Juan de Texeda, traía el agua desde el Río Almendares recorriendo unos 2 Km. hasta llegar al boquerón abierto en un muro del Callejón del Chorro (hoy día Callejón de San Ignacio). La lápida conmemorativa del Chorro (en la esquina del edificio de la Galería de Arte con el Callejón de San Ignacio) recuerda aun hoy día el primer acueducto construido en la isla por los españoles. Se deseca el pantano, ya en 1623 se habla de una Plazuela de la Ciénaga. A fines del siglo XVIII se levantan las construcciones que están en torno suyo.

Muy Bueno amalitol

“BELLO BELLO ”
Para los amantes de la música tradicional cubana y la cultura colonial. Aquí estarás en el mismo corazón de la Habana Vieja. Recomendado

Muy Bueno Antoine05

“Antigua catedral Gótica cubana ”
Es una preciosa plaza donde se encuentra la catedral de Cuba que es hermosa, que junto con los edificios de alrededor de la plaza hace de un conjunto realmente hermoso, además hay cubanos vestido com o en la época colonial, lo que lo hace todavía mas interesante, muy lindo.

Muy Bueno J_carrascoalvarez

“Señorial y recoleta ”
Una plaza pequeña pero presidida por la catedral, sobria y señorial. En los do pétales, hay una escultura en bronce del bailarín español Antonio Gades, un gran amigo de Cuba

Excelente Julieta1402

“Hermosa plaza ”
Es un lugar muy bonito para conocer, es muy llamativa y la catedral es hermosa. Zona tranquila para caminar de noche.

Excelente Danonio

“La plaza más hermosa de La Habana ”
Hermosa plaza, rodeada de antiguos edificios y flores por doquier, Visitar la Catedral es una visita obligatoria de la ciudad

Excelente Matuxman

“Precioso ”
Una plaza hermosa, rodeada con edificios con mucha historia y todo con el broche de la Catedral de fondo. En este sector se ve mucha vida, comercio ambulante, restaurantes, tours, etc. Un bonito paseo para quienes visitan La Habana

Excelente Juan P

“muy bueno ”
Justo estuvimos el dia del cumpleaños 495 de La Habana y estaba repleto de gente , es un lugar para no dejar de ir , se pueden adquirir rosarios y otras cosas , tambien en la plaza hay libros etc.

Excelente fatima z

“hermosa ”
es un lugar que no se puede dejar de visitar si estas en la Habana. La catedral es bellisima, una construccion unica. De dia se pueden distinguir los detalles de la construccion y de noche es verdaderamente magica. a un paso de la Bodeguita del medio

Excelente paulinasotomayor

“PURA HISTORIA ”
Hermosa plaza, con cafecitos de verdad. Imaginas que estas en la época de la colonia por los edificios que la rodean.

Excelente Dorita M

“Historica ”
La catedral se levanta imponente en un lateral de esta plaza!! siempre hay muestra de libros ,o una orquesta sinfonica de musicos cubanos hace que uno se detenga y el tiempo retrocede en esta Cuba Incomparable

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