Cuba Tech Travel
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    Casa del Arabe, La Habana. Cuba

    Arquitectura: Casa del Arabe
      • Destino: La Habana
      • Abierto: Daily
      • Dirección Salida: Oficios 114 e/ Obispo y Obrapia, Old Havana
      • Teléfono:
    • Descripción Arquitectura: Casa del Arabe, La Habana. Cuba

      En esta edificación radicó el Colegio de San Ambrosio desde 1689 hasta 1774, en que fue trasladado. Actualmente es un museo especializado en la divulgación de la cultura árabe-musulmana. En sus salas encontramos la marquetería decorada con incrustaciones de nácar y maderas preciosas, se exhibe una maravilla de la naturaleza: la Rosa del Desierto, rara formación calcárea que semeja una flor y que se origina sobre el suelo arenoso, al evaporarse la humedad que rezuma una alta concentración de sales. Las armas islámicas de los siglos XVIII y XIX, enchapadas en oro y plata con laboriosa ornamentación, formando una de las formaciones más completas que existen en el país. Es el único lugar de la ciudad donde hay una sala para las plegarias musulmanas, abierta para los creyentes nacionales y extranjeros, con una colección del Corán y otros objetos del culto.

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    • Casa del Arabe se encuentra ubicada en La Habana
    • La capital cubana es, sin dudas, el destino turístico por excelencia de la mayor de las Antillas. Y dentro de ésta su centro histórico "declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1982" resulta un punto de obligada referencia para cuanto visitante llega a esta urbe, durante siglos considerada la llave del Golfo de México.

      Al lejano noviembre de 1519 se remonta la fundación, en su emplazamiento definitivo junto al canal de entrada de una bien protegida bahía, de la villa de San Cristóbal de La Habana, convertida con el tiempo en punto de encuentro de las flotas españolas que trasladaban a la metrópolis las riquezas extraídas de sus dominios en el llamado Nuevo Mundo, y eje fundamental en el comercio y las comunicaciones entre éste y el Viejo Continente.

      Semejantes ventajas, derivadas esencialmente de su estratégica posición geográfica, incidieron también de manera directa sobre el ulterior desarrollo de la próspera villa, que comenzó a crecer al amparo de un sistema defensivo sin par en la América hispana y rodeada por una muralla cuya construcción (iniciada en la segunda mitad del siglo XVII y concluida más de 100 años después) se consideró desde su inicio ineficaz y costosa.

      El Templete, un pequeño edificio neoclásico inaugurado en 1828, es el sitio donde cada 16 de noviembre los habaneros festejan la celebración de la primera misa y el primer cabildo de San Cristóbal de La Habana, y el punto a partir del cual se inician –por lo general– los recorridos turísticos por el núcleo original de la capital cubana.

      A escasos pasos de allí se encuentran la Plaza de Armas, en torno a la cual se levantan el imponente Castillo de la Real Fuerza (1577) –donde hoy se exhibe la colección de cerámica artística más importante de la Isla y sobre cuya torre se erige La Giraldilla, una artística veleta símbolo de la ciudad– y los Palacios de los Capitanes Generales (Museo de la Ciudad) y del Segundo Cabo.

      Otras tres plazas y sus edificaciones colindantes despiertan invariablemente el interés de sus visitantes: la Plaza de la Catedral, rodeada por opulentas mansiones; la recién restaurada Plaza Vieja, donde sobresale la casa de los Condes de San Juan de Jaruco; y la Plaza de San Franciso de Asís, aledaña a la iglesia y el convento de igual nombre, en uno de cuyos claustros se encuentra el Museo de Arte Sacro.

      Mas caminar por las calles de la Habana Vieja, muchas de éstas aún adoquinadas, representa también la posibilidad de acercarse a más de una docena de museos y estudios-galerías de afamados artistas plásticos cubanos y latinoamericanos; visitar las casas de Benito Juárez, de Asia, Africa, Puerto Rico, de los Árabes (allí se encuentra la única sala para las plegarias musulmanas existente en Cuba) y de Simón Bolívar.

      Resulta asimismo interesante visitar la maqueta de esta municipalidad; transitar por la Alameda de Paula, un hermoso paseo construido en la segunda mitad del siglo XVIII; o cruzar la bahía para llegar hasta los ultramarinos poblados de Casablanca, donde se erige el Cristo de La Habana, y Regla, donde se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de la Virgen de Regla, protectora de marinos y pescadores y patrona de la Bahía de La Habana.

      El parque histórico-militar Morro-Cabaña lo conforman dos reductos de la magnitud del Castillo de los Tres Reyes del Morro (1630) y la fortaleza de San Carlos de la Cabaña (1774), catalogada en su momento como la obra cumbre del sistema defensivo abaluartado. Precisamente desde esta última fortificación se dispara cada noche, a las nueve en punto, un cañonazo de salva que en llamativa ceremonia rememora los tiempos cuando sendos fogonazos (en horas de la madrugada y al anochecer) constituían la señal convenida para abrir o cerrar las murallas de la ciudad y para colocar o retirar la enorme cadena flotante de madera y bronce que daba acceso al puerto de la villa.

      Descubrir la llamada Habana extramuros, sin embargo, resulta tan apasionante como desandar las estrechas calles de la vieja ciudad. La Habana fue creciendo bajo el influjo de las más disímiles corrientes constructivas del orbe y en sus terrenos encontraron espacio el renacentismo, el mudéjar, el barroco y el barroco cubano, el neoclasicismo, el eclecticismo, el art nouveau, el art decó y el pragmatismo.

      Así, al otro lado de la inútil muralla aparecieron sitios emblemáticos como el Paseo del Prado, el Gran Teatro de La Habana y el Capitolio, uno de los más espléndidos edificios de la capital y en cuyo interior se encuentra la Estatua de la República, la tercera más alta del mundo bajo techo y a cuyos pies se encontraba el diamante que marcaba el kilómetro cero de la Carretera Central.

      Nacieron también el afamado malecón habanero, de unos 12 kilómetros de longitud y considerada la imagen más característica de la ciudad, que enlaza al centro tradicional con la populosa barriada de El Vedado, desde cuyo corazón, La Rampa –zona de magnífica urbanización y arquitectura– puede accederse fácilmente a otros sitios de interés turístico como la bicentenaria Universidad de La Habana, la Plaza de la Revolución y el Memorial José Martí (el más alto mirador de la ciudad, con 138,5 metros de altura sobre el nivel del mar), o la Necrópolis de Colón considerado entre los más importantes del planeta por sus múltiples valores artísticos.

      Hacia ambos lados del centro de la urbe existen asimismo puntos de notable interés. En dirección oeste, la Quinta Avenida conduce a la barriada residencial de Miramar, que actúa como órbita del mundo empresarial y de negocios y donde es posible visitar una impresionante Maqueta de la Ciudad. El Palacio de Convenciones, el recinto ferial Pabexpo y el exclusivo Club Habana anteceden a la comunidad turística Marina Hemingway, un lugar apropiado para bucear, practicar la pesca de altura, participar en un seafari a las barreras coralinas, o navegar en un confortable yate acondicionado para la vida a bordo.

      Hacia el este de la ciudad y después de atravesar el Túnel de la Bahía, se llega al poblado de pescadores de Cojímar –de peculiar belleza y colorido– que invita a rememorar la prolongada estancia en Cuba del Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway, quien encontró precisamente allí muchos de los escenarios y personajes de sus obras.

      Más de 15 kilómetros de franja costera, arenas finas y aguas azules y transparentes se extienden entre Bacuranao y Guanabo conformando un circuito náutico que los habaneros identifican sencillamente como las playas del este, y en el cual suelen destacar por sus atributos naturales a Santa María del Mar.

      También rumbo al este de la capital, a sólo 15 kilómetros del centro, un pequeño pueblo fundado en 1733 a partir de la existencia de aguas minero-medicinales invita a conocer sus valores históricos, arquitectónicos, culturales y naturales: Santa María del Rosario.

      Como toda gran ciudad, La Habana es el corazón de la intensa vida política, científica y cultural de la nación. Decenas de museos, salas de teatro y de conciertos, galerías de arte e instituciones culturales tienen su asiento en la ciudad y algunas como el Ballet Nacional de Cuba, la Casa de las Américas, la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, o el Conjunto Folklórico Nacional gozan de enorme prestigio internacional.

      Y, por supuesto, es también una urbe donde el buen comer y la diversión tienen un importante espacio en sitios tan conocidos como La Bodeguita del Medio, el Floridita, o el cabaret Tropicana, o en otros menos mencionados, pero que tienen ya un espacio reservado en la preferencia de los millares de turistas que cada año recorren la capital cubana. 

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    • birdsofafeather1
      Opinion sobre Arquitectura: Casa del Arabe
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      mohamed

      culto
      La Casa de los Árabes es el único lugar de la ciudad donde hay una sala para las plegarias musulmanas, abierta para los creyentes nacionales y extranjeros, con una colección del Corán y otros objetos del culto.

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      bachar

      para resos
      La vieja casona colonial que acoge a este museo, en el mismo corazón de La Habana antigua, es la materialización del espíritu morisco que influyó con fuerza en la arquitectura cubana a partir del siglo XVIII; la arcada de ladrillos rojos, la forma de los techos y sus galerías, el amplio patio interior ambientado con plantas y flores, son síntesis del estilo constructivo que heredaron de la España Árabe-musulmana, los alarifes que arribaban a Cuba. En sus salas encontramos: la marquetería decorada con incrustaciones de nácar y maderas preciosas; el vestuario práctico y suntuoso de los nómadas del Sahara; las monturas de los camellos que sobresalen por su manufactura; la exquisita confección de las alfombras y tapices; el "zoco", mercado árabe tradicional, del cual existe una réplica exacta. Se exhibe también una maravilla de la naturaleza: la Rosa del Desierto, rara formación calcárea que semeja una flor y que se origina sobre el suelo arenoso, al evaporarse la humedad que contiene una alta concentración de sales. Las armas islámicas de los siglos XVIII y XIX, enchapadas en oro y plata con laboriosa ornamentación, forman una de las colecciones más completas que existen en el país. Las maquetas de los "show", barcos típicos de velas que navegan por el Golfo Pérsico, y que han cambiado muy poco en su aspecto durante los últimos 500 años.

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      Opinion sobre Arquitectura: Casa del Arabe
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      vivian

      cultura arabe en cuba
      La vieja casona colonial que acoge a este museo, en el mismo corazón de La Habana antigua, es la materialización del espíritu morisco que influyó con fuerza en la arquitectura cubana a partir del siglo XVIII; la arcada de ladrillos rojos, la forma de los techos y sus galerías, el amplio patio interior ambientado con plantas y flores, son síntesis del estilo constructivo que heredaron de la España Árabe-musulmana, los alarifes que arribaban a Cuba. En sus salas encontramos: la marquetería decorada con incrustaciones de nácar y maderas preciosas; el vestuario práctico y suntuoso de los nómadas del Sahara; las monturas de los camellos que sobresalen por su manufactura; la exquisita confección de las alfombras y tapices; el "zoco", mercado árabe tradicional, del cual existe una réplica exacta. Se exhibe también una maravilla de la naturaleza: la Rosa del Desierto, rara formación calcárea que semeja una flor y que se origina sobre el suelo arenoso, al evaporarse la humedad que contiene una alta concentración de sales. Las armas islámicas de los siglos XVIII y XIX, enchapadas en oro y plata con laboriosa ornamentación, forman una de las colecciones más completas que existen en el país. Las maquetas de los "show", barcos típicos de velas que navegan por el Golfo Pérsico, y que han cambiado muy poco en su aspecto durante los últimos 500 años. La Casa de los Árabes es el único lugar de la ciudad donde hay una sala para las plegarias musulmanas, abierta para los creyentes nacionales y extranjeros, con una colección del Corán y otros objetos del culto.

    • birdsofafeather1
      Opinion sobre Arquitectura: Casa del Arabe
      Awfull Muy Bueno
      Cristina Victoria

      estuve alli
      La Casa del Arabe, ubicada en la calle Oficios 14, esta ubicada en el antiguo edificio del colegio San Ambrosio, del siglo XVIII. Ofrece una exposicion de objetos relacionados con la cultura islamica. Su horario es de 9.30 a 18.00 todos los dias